Se considera enfermedad profesional a cualquier condición de salud causada directa o indirectamente por la actividad laboral. Algunas de las más frecuentes incluyen trastornos musculoesqueléticos (hernias de disco, tendinitis, lumbalgias); enfermedades respiratorias por exposición a sustancias tóxicas problemas auditivos por exposición a ruidos intensos; estrés laboral, depresión y otras afecciones psíquicas, entre otras.
Si padecés una enfermedad derivada de tu trabajo, tenés derecho a: